Cómo tu estado de ánimo influye en cada decisión (más de lo que imaginas)
- Sebastián Sánchez

- 18 may 2025
- 2 Min. de lectura
Tu estado emocional afecta más decisiones de las que crees. En este texto íntimo y reflexivo, descubre por qué no siempre necesitas pensar más… sino sentir diferente.

Imagina esto:
Es lunes.
Suena el despertador. Dormiste mal.
El cuerpo está pesado.
Y algo dentro de ti —no sabes bien qué— se siente fuera de lugar.
En ese estado…
¿Qué desayuno eliges?
¿Con qué tono respondes ese mensaje?
¿Qué tan paciente estás con los demás?
¿Te atreves a decir lo que piensas… o prefieres callar para no discutir?
Ahora cambia la escena:
Te has levantado bien.Te sientes en calma.
Sin prisa. Sin ruido en la cabeza.
¿Notas la diferencia?
No es solo cómo te sientes.
Es todo lo que ese estado toca.
La comida que eliges.
Las palabras que usas.
Las oportunidades que tomas… o dejas pasar.
El estado de ánimo es ese filtro silencioso que decide por ti,
incluso cuando juras que estás pensando con lógica.
Por eso, a veces no es que seas indeciso. Es que estás cansado.
No es que seas negativo. Es que estás dolido.
No es que no quieras cambiar.Es que estás abrumado.
Tu estado de ánimo influye en cómo ves el mundo…
y más aún, en cómo te ves a ti.
Y lo curioso es que nadie lo nota desde fuera.
Porque por fuera, sigues funcionando.
Sigues respondiendo, cumpliendo, haciendo lo que se espera.
Pero por dentro…
Una decisión tomada desde la calma
no tiene nada que ver con una decisión tomada desde el miedo.
Así que, antes de decir “sí” o “no”…antes de elegir un camino…
Pregúntate:
¿Desde qué lugar dentro de mí estoy decidiendo?
Porque a veces, no necesitas entender más.
Ni hacer otra lista de pros y contras.
Solo necesitas volver a ti.
Respirar.
Esperar a que se aclare el agua.
Porque desde otro estado interno…
la misma decisión se siente distinta.
Y lo que parecía confuso…
de pronto, se ordena solo.




Comentarios