Suelta lo que no puedes controlar.Aunque te cueste. Aunque no sepas cómo.
- Sebastián Sánchez

- 18 may 2025
- 1 Min. de lectura
Soltar no es rendirse, es un acto de fortaleza emocional. En esta reflexión íntima, explora cómo dejar de luchar con lo que no depende de ti puede abrir espacio a la calma y al equilibrio interno.

Porque a veces… lo único que haces aferrándote,es desgastarte.
No cambia lo que pasa.
No arregla lo que duele.
No te da más certezas.
Solo te roba calma.
Hay cosas que no dependen de ti:
Lo que otros sienten.
Lo que no dijeron.
El momento en que llegará lo que esperas.
La forma en que el mundo gira…
incluso cuando tú no puedes más.
Y duele, sí.
Porque soltar no es resignarse.
Es aceptar que insistir en controlarlo incontrolable…
es una batalla perdida desde adentro.
Soltar es confiar sin garantías.
Es decirte:"No tengo el control, pero tengo recursos."
"No sé qué va a pasar, pero puedo sostenerme."
Es un acto de humildad.
Y también, de enorme fortaleza.
Porque quien suelta, no se rinde.
Solo elige respiraren lugar de pelear con el viento.
¿Hay algo que estás intentando controlar… y te está quitando paz?
Te leo si quieres soltarlo en palabras.




Comentarios