top of page

La compasión no es lástima: la fuerza de ver con amor

La compasión no es mirar desde arriba. Es sentarte al lado, ver el dolor ajeno como propio y elegir no cerrar el corazón.



La compasión no es lástima

Hay una diferencia que lo cambia todo.

La lástima mira desde arriba.

La compasión… se sienta a tu lado.

La compasión es mirar a alguien, ver su dolor y reconocer que podrías haber estado en su lugar.

Es dejar de preguntarte “¿qué hizo para llegar ahí?” y empezar a preguntarte “¿qué habrá vivido para llegar ahí?”.

No siempre requiere grandes gestos.

A veces es simplemente quedarse,

incluso cuando el silencio es incómodo.

Es la fuerza de no devolver golpe por golpe,

de no cerrar el corazón ante lo que duele.


Porque cuando eliges ver con compasión,

no solo ayudas a que el otro sane…

también algo cambia en ti.

Te vuelves un poco más humano.

Y el mundo, un poco menos frío.


💭 Pregunta para ti:

¿Recuerdas la última vez que alguien fue compasivo contigo?


Comentarios


bottom of page