Bajarse a tiempo: cómo saber si estás en el lugar equivocado
- Sebastián Sánchez

- 24 jun 2025
- 2 Min. de lectura
A veces lo sientes, pero no actúas. Esta reflexión íntima te ayuda a reconocer cuándo un camino ya no es para ti… y cómo empezar de nuevo.

A veces te subes a algo sin pensarlo mucho.
Una relación. Un trabajo. Un lugar.
No siempre es una decisión consciente.
A veces es inercia. O necesidad.
O la esperanza de que moverse, en sí mismo, sea suficiente.
Al principio todo parece tener sentido.
Te dices que es el camino lógico.
Que es lo que toca.
Pero con el tiempo, algo dentro empieza a incomodar.
No lo grita.
Lo susurra.
Un malestar difuso.
Un domingo por la noche que pesa.
Una conversación que ya no te dice nada.
Una mirada al espejo que no reconoces del todo.
Y lo sabes.
Lo sabes en el cuerpo.
En esa tensión que no se va.
En esa tristeza sin nombre que aparece cada vez más seguido.
Pero no te bajas.
Porque da miedo.
Porque "ya has llegado hasta aquí".
Porque cambiarlo todo parece una locura.
Y entonces sigues.
Aunque ya no estés.
Aunque te estés dejando atrás un poco más cada día.
No era un tren.
Era un compromiso que ya no te hace bien.
Una vida que ya no vibra contigo.Un espacio que fue hogar y ahora te ahoga.
Y sí, bajarse da vértigo.
Lo desconocido da vértigo.
Pero a veces, quedarse es lo que realmente te rompe.
Bajarse no es un fracaso.
Es tener el coraje de decirte la verdad.
De elegirte.
De apostar por una versión de ti que aún no conoces, pero que te está esperando.
Y aunque no sepas cuál será el próximo tren…
aunque no tengas claro a dónde te llevará…ya sabes cuál no era.
Y eso, créeme, también es un comienzo.
Si esto te ha tocado en algún punto, me encantaría saberlo.
¿Tú también te has subido alguna vez a algo sabiendo, muy dentro, que no era tu sitio?




Comentarios