top of page

Todo es un problema… o todo es un milagro.

La vida no siempre cambia por fuera, pero tú sí. Esta es una reflexión íntima sobre cómo tu forma de mirar puede transformar obstáculos en señales, y momentos difíciles en pequeñas revelaciones.


A veces, lo único que cambiaes cómo lo miras.

Una demora puede ser una molestia…o una pausa que necesitabas sin saberlo.

Un final puede ser una pérdida…o el espacio que hacía falta para empezar de verdad.

Un silencio puede doler…o darte el tiempo que no te estabas dando.


La vida no siempre cambia por fuera.

Pero tú sí.

Y cuando tú cambias, lo que antes parecía un obstáculo

se convierte en señal.

Lo que dolía sin sentido, se vuelve parte del camino.


Todo es un problema… o todo es un milagro.


No porque todo sea fácil.

Sino porque todo puede ser oportunidad.

Incluso lo que no elegiste.

Incluso lo que te rompió un poco.


A veces el milagro no es que las cosas salgan como querías.

Es que sigues aquí.

Que a pesar de todo,no has dejado de sentir.

De buscar. De aprender a ver distinto.


El día cambia cuando tú cambias la forma de habitarlo.

Y no, no tienes que verlo todo como “positivo”.

Solo como posible.

Como parte de algo más grande…que aún se está revelando.


¿Y tú?

¿Desde dónde estás mirando hoy?


Desde el “por qué a mí”…o desde el “¿qué puedo ver distinto aquí?”

Porque a veces, el milagro no es lo que pasa.

Es cómo decides vivirlo.


Comentarios


bottom of page