top of page

Las buenas personas son de acero inolvidable

No hacen ruido, pero dejan huella. Esta reflexión es un homenaje a quienes están sin pedir nada y se quedan dentro para siempre.

No hacen ruido.

Pero dejan huella.

No brillan más que nadie.

Pero iluminan cuando todo parece apagado.


Están cuando hace falta.

Y muchas veces,

siguen estando incluso cuando ya no están.


No salvan tu vida con grandes gestos,

sino con cosas pequeñas.

Un “¿cómo estás?”dicho justo cuando lo necesitabas.

Una mirada que te comprendió sin juzgarte.

Un abrazo que no pediste, pero te sostuvo.


Quizás no se lo dices.

Quizás ni siquiera lo saben.

Pero tú lo sabes.

Sabes que si hoy sigues en pie,

es también por ellas.


Son raras.

Pero existen.

Y cuando las encuentras…

ya no vuelves a ser el mismo.

¿Tienes a alguien así en tu vida?

¿O tal vez… eres tú esa persona para alguien?


Comentarios


bottom of page