La alegría no se ha ido. Solo espera que la cuides.
- Sebastián Sánchez

- 19 jul 2025
- 1 Min. de lectura
Reflexión íntima sobre esos momentos en los que sentimos que hemos perdido nuestra alegría. Un texto para reconectar contigo y volver a empezar.

A veces lo piensas en voz baja.
Otras, simplemente lo sientes, sin palabras:
"Yo antes era muy alegre."
Y lo dices con un nudo en la garganta.
Como si esa alegría se hubiera quedado atrás.
Como si ya no te perteneciera.
La vida pesa.
A veces pasa algo que lo cambia todo.
Una pérdida.
Una decepción.
Un proceso lento y silencioso que apaga la luz sin que te des cuenta.
Y no.
No es que ya no seas tú.
Es que estás herida, cansado, desgastada.
Y eso también forma parte del camino.
Pero que no se te olvide esto:La alegría no se fue.
Sigue dentro de ti, esperando.
Como una flor que necesita agua.
Como una canción que solo tú puedes volver a cantar.
No te castigues por haber cambiado.
La tristeza no te hace menos valiosa.
La alegría que un día tuviste sigue ahí.
Solo necesita que la vuelvas a mirar.
Que te trates con cariño.
Que hagas espacio para lo que te hace bien, aunque sea poquito.
Hoy no tienes que volver a ser quien eras.
Solo cuida de ti como cuidarías de alguien que quieres mucho.
Porque poco a poco, sin darte cuenta…la alegría también vuelve.
Y lo hace contigo.
¿Te ha pasado esto alguna vez?
¿Sientes que tu alegría se ha apagado un poco?
Te leo en los comentarios.
Y si esta reflexión te ha tocado por dentro, compártela.
A veces alguien más necesita justo estas palabras.




Comentarios