top of page

La alegría no se ha ido. Solo espera que la cuides.

Reflexión íntima sobre esos momentos en los que sentimos que hemos perdido nuestra alegría. Un texto para reconectar contigo y volver a empezar.



A veces lo piensas en voz baja.

Otras, simplemente lo sientes, sin palabras:

"Yo antes era muy alegre."


Y lo dices con un nudo en la garganta.

Como si esa alegría se hubiera quedado atrás.

Como si ya no te perteneciera.


La vida pesa.

A veces pasa algo que lo cambia todo.

Una pérdida.

Una decepción.

Un proceso lento y silencioso que apaga la luz sin que te des cuenta.

Y no.

No es que ya no seas tú.

Es que estás herida, cansado, desgastada.

Y eso también forma parte del camino.


Pero que no se te olvide esto:La alegría no se fue.

Sigue dentro de ti, esperando.

Como una flor que necesita agua.

Como una canción que solo tú puedes volver a cantar.


No te castigues por haber cambiado.

La tristeza no te hace menos valiosa.

La alegría que un día tuviste sigue ahí.

Solo necesita que la vuelvas a mirar.

Que te trates con cariño.

Que hagas espacio para lo que te hace bien, aunque sea poquito.


Hoy no tienes que volver a ser quien eras.

Solo cuida de ti como cuidarías de alguien que quieres mucho.

Porque poco a poco, sin darte cuenta…la alegría también vuelve.

Y lo hace contigo.


¿Te ha pasado esto alguna vez?

¿Sientes que tu alegría se ha apagado un poco?

Te leo en los comentarios.


Y si esta reflexión te ha tocado por dentro, compártela.

A veces alguien más necesita justo estas palabras.


Comentarios


bottom of page