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Lo que pasó… ya no existe. Pero tú sí.

No puedes cambiar el pasado, pero sí dejar de vivir atrapado en él. Una reflexión para ayudarte a soltar lo que fue y reconectar con lo que sí tienes: el presente.


A veces seguimos viviendo en lugares que ya no existen.

Nos quedamos atrapados en escenas pasadas…

reviviéndolas como si no hubieran terminado nunca.

Pero lo cierto es que lo que pasó… ya no está.


Puede doler.

Puede haber dejado huella.

Pero el pasado no tiene poder por sí solo.

Solo lo tiene si tú sigues dándoselo.


Y esto no va de olvidar.

Ni de negar lo que ocurrió.

Va de darte el permiso de no quedarte ahí.

De no cargar con lo que ya no te pertenece.


Porque aunque duela, aunque a veces lo eches de menos,

el pasado no vuelve.

Tú sí puedes avanzar.


Tú estás aquí.

Con todo lo que eres.

Con todo lo que has aprendido.

Y con la posibilidad real de hacer algo diferente con lo que queda.

El pasado ya no existe.

Pero tú sí.

Y eso… lo cambia todo.

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