Hoy… con calma, pero con intención
- Sebastián Sánchez

- 25 may 2025
- 2 Min. de lectura
No siempre hace falta correr. A veces basta con parar, respirar y empezar desde dentro. Una reflexión íntima sobre cómo avanzar sin prisa, pero con sentido.

Hay días que no se anuncian.
Días en los que algo dentro de ti te pide bajar el ritmo,
aunque por fuera todo siga igual.
No es que estés triste.
No es que todo vaya mal.
Solo… estás cansado de ir corriendo hacia lugaresa los que ya no quieres llegar.
Y entonces pasa.
Te detienes un momento.
Te haces un café sin mirar el móvil.T
e sientas junto a la ventana.
Y respiras.
Pero respiras de verdad.
Te das cuenta de que no necesitas más velocidad.
Necesitas más verdad.
𝐍𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐟𝐚𝐥𝐭𝐚 𝐜𝐨𝐫𝐫𝐞𝐫.
Pero sí… estar despierto.
Hoy no te hablo de grandes cambios,
ni de listas de objetivos.
Te hablo de ese pequeño movimiento que haces solo para ti.
Sin prisa, pero con dirección.
Con calma
porque no se puede construir nada sobre el cansancio.
Porque hay heridas que solo se curan cuando dejas de taparlas con tareas.
Porque mereces parar sin sentir culpa.
Porque necesitas respirar.
Pero con intención
porque también sabes que no puedes quedarte ahí para siempre.
Porque hay cosas que ya no quieres seguir arrastrando.
Porque dentro de ti hay algo que quiere empezar,
aunque aún no sepas el cómo.
Aunque sea pequeño.
Aunque nadie más lo vea.
No hace falta hacerlo todo hoy.
Solo dar un paso.
O mirar hacia dentro y atreverte a decir:
“Esto ya no”.
“Esto sí”.
Avanzar no siempre se nota desde fuera.
A veces es una decisión silenciosa.
Un suspiro más profundo.
Una frase que solo tú escuchas.
Eso también es avanzar.
Eso también es empezar.
Sin ruido. Sin anuncios. Sin prisa.
Solo con ganas…de volver a ti.
Lo demás puede esperar.
Hoy, si puedes…con calma, pero con intención, empieza.
¿Te pasa también?
¿Sientes esa necesidad de parar, pero sin rendirte?
Puedes contarme.
Aquí, hay espacio para lo que llevas dentro.




Comentarios