Si tú te vas, ¿qué será de mí?
- Sebastián Sánchez

- 30 abr 2025
- 1 Min. de lectura
Actualizado: 5 may 2025
Una reflexión íntima sobre el dolor de una despedida y la fuerza de seguir adelante. Porque aunque duela, somos quienes seguimos caminando.

A veces creemos que si alguien se va, nos quedamos vacíos.
Que no sabremos cómo llenar el espacio que deja su ausencia.
Que todo lo que somos se desmoronará con su partida.
Pero no.
El dolor será real, sí.
La nostalgia, inevitable.
Y habrá días en que el vacío se sentirá tan grande que dolerá hasta respirar.
Pero incluso así,yo seguiré siendo yo.
Seré herida, pero también cicatriz.
Vacío, pero también nuevo comienzo.
Lloraré lo necesario.
Caeré, me romperé, dudaré.
Y aún así, volveré a levantarme.
Volveré a respirar más hondo.
Porque no soy quien se queda atrás.
Soy quien, a pesar de todo, sigue caminando.




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