top of page

No puedes controlarlo todo: el arte de soltar y avanzar

Dejar ir lo que no puedes controlar no es rendirse. Es usar tu energía en lo que sí importa y avanzar con más calma y claridad.



A veces nos aferramos a lo que no podemos cambiar,

como si, con suficiente fuerza,

el mundo tuviera que ceder.

Pero lo único que se rompe… somos nosotros.


Te desgastas intentando cambiar lo que no está en tus manos.

Te enredas en lo que ya pasó, en lo que alguien hizo,

en lo que nunca debió ocurrir.

Seguir dándole vueltas a lo inevitable

es gastar energía que podrías usar en lo que sí depende de ti.


No es rendirse, es inteligencia.

Es elegir poner tu fuerza en lo que puedes mover,

y soltar lo que solo te desgasta.


Cuando aceptas que no puedes detener la tormenta,

empiezas a buscar la mejor forma de navegar dentro de ella.


Comentarios


bottom of page