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🕯️ La virgen de la amnesia

A veces nos volvemos fuertes olvidando lo que dolió. Pero lo que callamos no desaparece. Esta reflexión íntima te invita a recordar para sanar.



Hay heridas tan profundas,que lo único que pudimos hacer fue olvidarlas.

Borrarlas como si nunca hubieran existido.

Callarlas hasta convencernos de que no dolían.

Y en ese intento de seguir adelante,nos hicimos devotos de una fe silenciosa:

la fe en el olvido.

Nos volvimos fuertes.Tranquilos. Capaces.


Pero en lo más hondo…una parte nuestra se quedó atrapada ahí.

Donde fingimos que todo estaba bien.

Donde dijimos “ya lo superé”cuando aún dolía respirar.


La virgen de la amnesia no llora.

No pide.

No grita.

Solo sonríe leve,

y sigue adelante.

Porque “hay que ser fuerte”.

Porque “ya pasó”.


Pero no.

No siempre pasó.

No si lo guardaste todo dentro.

No si todavía evitas ese tema.

No si algo en ti se apaga cada vez que alguien se parece a lo que te hizo daño.


Recordar no es volverse víctima.

Es recuperar el derecho a sentir.

Es dejar de cargar la culpa por haberte defendido como supiste.


La memoria también sana.

El cuerpo recuerda lo que la mente entierra.

Y tarde o temprano…lo olvidado pide volver.

No para castigar.Sino para liberar.


🌿 Hoy, si algo duele y no sabes por qué…tal vez no sea nuevo.

Tal vez sea tu historia tocando la puerta.

No para revivir el dolor…sino para dejar de huir de él.


Incluso la virgen de la amnesia merece ser abrazada.

Y recordada.Con amor.Sin juicio.


Porque no se puede sanar lo que no se nombra.


💬 ¿Hay alguna parte de tu historia que aún no te has permitido mirar?

Tu voz también merece espacio. Te leo con respeto.


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